Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI)


El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) desarrolla un importante trabajo de asistencia a las necesidades del sector industrial. Al respecto Camima dialogó con el Ing. Enrique Martínez, Presidente de la entidad.


El INTI cuenta con un Plan Estratégico. ¿Cuáles son sus objetivos de mediano y largo plazo?
Estamos orgullosos del Plan Estratégico. No es muy común que una institución tenga uno con un contenido político tan intenso como el nuestro.
Con dicho plan pretendemos poner a la institución al servicio de la necesidad de la comunidad, lo que significa colocar a las empresas como intermediarios respecto de las necesidades de la comunidad y no como objetivo en si mismo.
Hay un tema que nos parece que institucionalmente es importante modificar y que es esta idea que cuando se le pregunta a un empresario “¿usted porqué realiza su actividad?”, la respuesta es “para ganar dinero”. Si es para ganar dinero en definitiva la sociedad moderna muestra que se puede hacer más dinero con un prostíbulo o vendiendo droga que con una industria metalúrgica por ejemplo.
Si el objetivo de máxima es ganar dinero la cosa se distorsiona enormemente. Creemos que el objetivo de un empresario debe ser ganar dinero a consecuencia de brindar una prestación social que tenga que ver con la satisfacción y necesidad comunitaria, y eso le da legitimidad.
Nos ha costado mucho sacarnos de encima la idea que el INTI tenía que estar al servicio de las demandas de las empresas. Como consecuencia de la gran concentración que se produjo en el país la gran mayoría de las demandas que nos llegaban, a principios de este siglo, provenían de grandes corporaciones y tenían que ver con actividades de bajo contenido tecnológico.

¿Por ejemplo?
Cuando empecé mi gestión el INTI estaba orgulloso de tener la posibilidad de controlar la calidad de lavado del jabón en polvo “Dominante” con lo cual teníamos una cantidad de lavarropas para comparar los resultados. Eso no es tecnología, eso es simplemente una corporación que se quito de encima el costo de hacer ese control en su propia empresa y lo derivo al INTI porque era más barato y para mejor nos hizo hacer los edificios y comprar los lavarropas a nosotros. Además, supuso bien que no calculábamos bien la amortización, por lo tanto los costos de la prestación eran bajos.
Entonces, si en lugar de esa lógica de que estamos al servicio de quien nos venga a desbandar, estamos al servicio de la comunidad buscando generar mejores condiciones de calidad de vida y los intermediarios, los instrumentos, para que eso suceda son los empresarios, entonces aparece toda una legitimación del papel empresario, del papel de la ganancia y del rol del INTI.



¿Porqué una PyME debe tomar contacto con el INTI y cuáles son las problemáticas más frecuentes que presentan?
Hay algunas razones más tradicionales y otras más nuevas. Desde el punto de vista tradicional el INTI tiene elementos de control de calidad que habitualmente una PyME no tiene. Tenemos instrumental muy caro, hicimos inversiones por decenas de millones de dólares en cada uno de los rubros y por lo tanto una PyME plástica, mecánica o alimenticia es probable que encuentre aquí la forma de controlar la calidad de sus productos finales y de sus procesos. Difícilmente estas empresas podrían comprar estos equipos.
La otra mirada puede tener que ver con que el INTI se ha especializado en los últimos años, por ejemplo, en tecnología de gestión. Venimos trabajando con asesoramiento japonés desde hace una década y en los últimos cuatro años se intensificó mucho. A la fecha ya hemos brindado asistencia en tecnología de gestión a más de cien empresas que en algunos casos han ahorrado muchísimo dinero; sobretodo empresas que trabajan en tecnología de flujo como la industria alimenticia, del calzado, indumentaria, transformadores de caucho etc. Toda esa gente a ahorrado stock intermedio, desperdicios, ha organizado mejor su producción.
Estas son dos de las facetas por las cuales tiene sentido que las empresas vengan al INTI.

¿Qué trabajo hacen con las universidades?
Tenemos un fuerte contacto con la Universidad Tecnológica, con la Universidad de Buenos Aires y con la Universidad de La Plata esencialmente aquí en Buenos Aires.
En los centros del interior una relación más sistemática ya que por ejemplo en Córdoba el INTI está dentro del predio de la universidad, en Rosario dentro de un predio que involucra a varios organismos de ciencia y técnica. ¿Qué trabajos hacemos?, bueno, son los que en cada circunstancia aparecen. Se están haciendo acuerdos de trabajo importantes con la Universidad de La Plata para trabajar en software, hace poco hemos hecho un acuerdo de control de calidad de software libre que es muy valioso que sirve de ejemplo.
No obstante tenemos todavía mucho por hacer junto a las universidades. No se olvide que han sido empujadas, hace algunos años, a recaudar más que a enseñar y a veces consideran que el INTI es su competencia cuando en realidad claramente no lo es. Tendríamos que estar integrados de otra manera.

¿Cuál es la visión del INTI para mejorar el aumento de la producción y el empleo?
Creemos que está todo por hacer. Para darle una idea, el país debe estar satisfecho del régimen de promoción de Tierra del Fuego en cuanto a que con las modificaciones que se hicieron se está induciendo a que en el país se ensamble artículos que habitualmente se importaban, pero eso es enteramente insuficiente, porque el país no puede tener como horizonte tener plantas de ensamblado. Tiene que tener plantas de producción.
Nosotros vamos a tener un trabajo con la provincia de Tierra del Fuego para en conjunto poder encontrar manera de desarrollar en dicha provincia y en el continente proveedores que abastezcan componentes a las plantas de Tierra del Fuego de manera tal de romper esa lógica de que lo único que funciona en Tierra del Fuego es el ensamblado.
En sustitución de importaciones, en temas mecánicos, electrónicos, en elaboración de metales como el aluminio hay infinidad de cosas para hacer y en lo que significa trabajo pequeño y mediano orientado al mercado interno, en territorios periféricos de la Argentina, también hay mucho trabajo para hacer. Estamos empeñados en el desarrollo local de industrias alimenticias en todo el norte argentino, buena parte de la cordillera, algunas zonas de Entre Ríos porque queremos romper con ese esquema que en todas esas provincias la gente toma leche y come pollo que vienen de 500 kilómetros de distancia. Simplemente se está rindiendo tributo a una concentración económica que no tiene ninguna fundamentación tecnológica.



¿Cómo asisten a las empresas exportadoras?
Si bien no tenemos una línea sistemática de asistencia las empresas se acercan al INTI y trabajamos sus necesidades. Habitualmente sucede que la empresa exportadora tiene dificultades con el potencial cliente y nos solicita ayuda.
Hemos realizado mucho trabajo de estandarización de producto y de adecuación metodológica porque hubo gente que vendió productos, tan simples como una mesada de cocina, y después descubrió que las medidas que había utilizado no eran las mismas que las que se utilizaban por ejemplo en Estados Unidos, entonces trabajamos sobre la adecuación de norma.
Hay gente que tiene mucha confianza en su capacidad de producción pero poca disciplina normativa, es muy doloroso llegar a la casa del cliente con la muestra y descubrir que no era lo que necesitaba.
En todo esto el INTI puede ayudar porque trabaja con normas y porque maneja con rigurosidad lo metodológico.

Las energías renovables son hoy una realidad. ¿Cómo trabaja el INTI este tema?
Nosotros queremos salir del discurso para pasar a la acción. Se habla mucho pero cuando se instala un equipo en algún lado resulta que es importado.
Queremos tener una presencia, hemos armado un equipo hace un par de años que se fortaleció y ahora está buscando vinculaciones con el resto del país.
Por ejemplo en nuestra planta de Migueletes tenemos una plataforma de control de desempeño de calefones solares. Hemos conseguido que todos los productores argentinos de calefones solares fueran convocados. Una parte importante de ellos -alrededor de diez- instalaron sus equipos prototipos y estamos controlando su eficiencia. A eso le vamos a suministrar además un diseño de colector solar que el INTI está terminando para que todos mejoren la eficiencia porque creemos que el que va a hacer el INTI es mejor que el mejor que trajeron las empresas. Esto va a permitir tener un piso pre competitivo, después se van a diferenciar por el diseño del calefón, por la difusión del agua, pero va a mejorar la eficiencia general.
En otro caso estamos trabajando en la generación de biogas para aprovechar los residuos de la industria avícola, ya hay varias instalaciones a punto de ser inauguradas en Entre Ríos con un experto alemán que trajo el INTI y que nos ayudó a cortar camino con los diseños.
Estamos también trabajando con un prototipo de generador eólico, pequeño, de 2 kilovatios -pero que vamos a escalar hasta 20 aproximadamente- que ya está funcionando en Balcarce y lo vamos a llevar a la zona de Río Negro. Es un generador eólico de eje vertical, interesante porque a diferencia de los otros tiene el motor abajo entonces el mantenimiento se hace mucho más simple. Esos son los temas centrales de trabajo en energías renovables.

También están realizando un trabajo para la generación de electricidad a partir de basura
Ese es un trabajo muy ambicioso, seguramente vamos a tener las conclusiones en junio. Estamos haciendo un estudio de prefactibilidad para la generación de energía eléctrica a partir de la basura pero a escala de ciudades de entre 40 y 50 mil habitantes porque lo que hay en el mercado son plantas para ciudades de más de 200 mil habitantes.
Hemos detectados tres empresas dos norteamericanas y una holandesa que están dispuestos a transferir tecnología. Vamos a ir a ver las plantas que tienen en funcionamiento. Es un trabajo muy serio y creemos que puede haber oportunidades tecnológicas muy importantes para la industria argentina. Las plantas pequeñas son más baratas y son constructoras de un tejido más interesante, la comunidad se organiza alrededor de ellas, utiliza la energía allí donde se produce.

¿Cuál es el enfoque que tiene el INTI de las relaciones internacionales?
Nosotros nos dimos cuenta que Argentina como país de desarrollo intermedio, casi por definición, puede transmitirle conocimiento a otros países, sobretodo de Latinoamérica, ya esta pasando con Venezuela, esperamos este año trabajar con Paraguay y en algunas cosas de cierta importancia en Bolivia y si hay suerte con África también. En sentido inverso Argentina puede recibir conocimiento del mundo central, es una correa de transmisión perfecta.
En esta dirección fue que tomamos contacto con Austria para traer al país tecnología para el procesamiento de basura pero no prosperó. A continuación tomamos contacto con Alemania y conseguimos, como le comentaba anteriormente, que nos enviaran un experto en biogas que nos ha hecho cortar camino enormemente, en seis meses el INTI tenía algo que nos hubiera costado 10 años. Y cuando nos dimos cuenta que lo que era una fantasía mía funcionaba, ahora lo estamos haciendo de forma sistemática. También estamos cerca de encontrar una cooperación con Holanda en el tema de tratamiento de agua. En este caso el INTI se va a encargar de la asistencia técnica y de la supervisión de todo lo que se ponga después.
Con España estamos viendo la producción combustible de pelets de madera a partir de aserrín de desecho de aserraderos. Los españoles manejan muy bien el tema, estuvimos allá, estuvieron de acuerdo en darnos capacitación que rápidamente funciono y rápidamente se encontró en el país una empresa que haga los equipos.

¿De que se trata el convenio firmado con un organismo de la India?
Consumimos casi siete meses mandando tres misiones distintas a la India y al final tenemos firmado un convenio que es bastante inédito. Es con un organismo indú que es el encargado de agrupar todas las tecnologías desarrolladas en los organismos de ciencia y tecnología que tienen vocación de ser transferidas. Por ello el INTI es representante de ellos para tecnologías en la Argentina y ellos representantes nuestros para transferir tecnologías a la India.
Me gustaría que le trasmitiera a los asociados de CAMIMA que el INTI se ha vuelto un organismo flexible, que escucha más las necesidades de la industria.

 

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